Los cuentos y poemas que se mostrarán en este blog corresponden a trabajos realizados por alumnos, cuando en el CEIP Marpequeña, en el municipio de Telde en Gran Canaria, convocábamos el Concurso de Cuentos y Poesías de Ajedrez, encuadrado dentro del Proyecto de Innovación EducativaEl Ajedrez en la Escuela, que impartí durante varios cursos en dicho Centro.

Quizá puedan parecer trabajos con poco rigor literario, pero hay que tener en cuenta la edad de los alumnos que participaron en dicho proyecto. He preferido, por una cuestión más emocional que profesional, transcribirlos en su forma original.

¡Que disfruten su lectura! 

HISTORIA DE AJEDREZ

       Poesía 1Os voy a contar esta historia simpática y fantástica sobre el AJEDREZ.

         Había una vez un juego llamado AJEDREZ. En él, hay un grupo de 32 piezas, que se utilizaban en la práctica del mismo. Este juego, muy practicado en mis tiempos, era muy popular.

         Yo personalmente lo considero una pérdida innecesaria de capacidad intelectual, aunque me parece entretenido.

         Poesía 3Bueno, a lo que iba; las treinta y dos piezas nombradas antes, están divididas en dos grupos de dieciséis cada grupo. Cada grupo tiene: un Rey, una Dama, dos Alfiles, dos Caballos, dos Torres y ocho peones, los cuales son los principales “mártires” de este juego.

         Estos dos “bandos” de dieciséis piezas cada uno se llevaban fatal; no sé podían mirar a la cara unas a otras.

         Unas eran blancas y otras negras.

        Poesía 2 Cada cuatro años se celebraba un torneo y el ganador se quedaba con la custodia del lugar.

         Pero aquel año, ¡no! ; aquella vez, no ocurrió lo de otros años. ¡Iba a ser diferente!

         El gran día del torneo amaneció muy soleado. Como de costumbre, los distintos grupos de piezas estaban como “el perro y el gato”.

         Poesía 4El Rey blanco decidió realizar la apertura de una forma poco ortodoxa; llamó al Rey negro para pedirle perdón por todas las injurias e insultos dichos por él anteriormente.

         El Rey negro emocionado, juró solemnemente, que jamás se utilizaría un torneo de AJEDREZ como motivo de una discusión.

         La paz reinó en el tablero de ajedrez y solo jugaban para divertirse.

         Raúl Martín Peñate. CEIP Príncipe de Asturias. GRAN CANARIA.

         Curso 7º de EGB.